Legislatura VIII – Núm. 202, 26 de septiembre de 2006

El señor PRESIDENTE: Proposiciones no de ley. Del Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana, sobre el mantenimiento y potenciación de la programación en catalán en Radiotelevisión Española.
Para la defensa de la proposición no de ley tiene la palabra el señor Puig en un turno de siete minutos.

El señor PUIG CORDÓN: Gracias, señor presidente.
Subo a esta tribuna para apoyar una proposición no de ley en defensa de la presencia de las lenguas diferentes al castellano en Radiotelevisión Española. Me gustaría que un día alguno de los grupos mayoritarios, el Grupo Socialista o el Grupo Popular, subiesen a esta tribuna a defender una iniciativa que fuera en defensa de esas lenguas distintas al castellano y que, según la Constitución, merecen el respeto y la potenciación, son una riqueza en el Estado español. Como dice el artículo 3.2, las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas comunidades autónomas, de acuerdo con sus estatutos; y el punto 3 dice que la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas es un patrimonio cultural que será objeto de especial protección. También el Estatuto de Cataluña habla de la defensa de la lengua catalana y también el Estatuto del Ente Público Radiotelevisión Española habla de impulsar la diversidad cultural y lingüística.
Hemos presentado por ello esta iniciativa y hemos hecho una autoenmienda para intentar ordenar las diferentes iniciativas parlamentarias que hemos realizado con referencia a la garantía de respeto a las demás lenguas. Nuestra autoenmienda —cuyo texto hemos trasladado a todos los grupos parlamentarios— intenta poner dentro de este acuerdo estas necesidades y estas voluntades. Nos parece que es una obligación del Gobierno, de Radiotelevisión Española, garantizar la amplia presencia de las lenguas diferentes al castellano, tanto en Radiotelevisión, en las desconexiones, como en radio. Por eso, uno de los puntos de nuestra proposición se refiere a garantizar la continuidad de Radio 4 en la programación de radio y que esta presencia sea efectiva, que se garantice la continuidad de la emisora Radio 4, que precisamente este año cumple 30 años de existencia. También proponemos la recuperación de la emisora Radio 4 en el País Valencià y en las Islas Baleares. Con ello, Radiotelevisión Española tendría una propuesta de futuro clave y clara, sería el único ente capaz, que tendría frecuencias para emitir en el ámbito lingüístico del catalán en las diferentes modalidades, pero tendría asimismo la posibilidad de emitir íntegramente en el ámbito lingüístico del catalán, cosa que no tiene ninguna radio privada o pública, que también podría afrontar esa necesidad. Reducir las desconexiones de televisión en el circuito catalán a un informativo diario de lunes a viernes es como anunciar la muerte por etapas de la presencia del catalán en Radiotelevisión Española —repito que es la muerte por etapas—, porque de aquí a un tiempo se dirá que media de hora de informativos no será suficiente.
Hoy, desde esta tribuna, pido a los diputados del Partido Popular en Cataluña, y también a los diputados del Partido Socialista de Cataluña, que en el Parlamento de Cataluña aprobaron una resolución en favor de la continuidad de Radio 4 y de las desconexiones, que hagan un esfuerzo para ser coherentes, tanto en Cataluña como en Madrid, y que digan lo mismo en los dos sitios en defensa de la continuidad de Radio 4. Si no, tal y como está la situación, el futuro no puede ser nada optimista para Radio 4 y para las desconexiones en catalán. En esta tribuna no pedimos que se aplique la cláusula adicional del Estatuto, que dice que el 18,85 por ciento de las inversiones se realicen en Cataluña; no pedimos que el 18,85 por ciento del presupuesto de Radiotelevisión Española se invierta en las lenguas distintas al castellano y en concreto en el catalán; pedimos algo menos, bastante menos. Porque se dice que hay que regular el presupuesto de Radiotelevisión Española y que el dinero público hay que gastarlo a conciencia y gastarlo bien, pero cuando vemos en qué se gasta el dinero Radiotelevisión Española a uno se le cae la cara de vergüenza. Cuando se comprueba que por contar falsedades por segundo a alguien se le paga un buen dinero, siento vergüenza de que con dinero público se permita que se cuenten mentiras a tanto el segundo y repito que muy bien pagado. Y que otros, por bailar y por tener como mérito ser nieta del dictador, ganen más que la mayoría de los trabajadores liquidados de Radiotelevisión Española también me produce una cierta vergüenza.
Lo que pedimos nosotros es que con un poquito de dinero se pueda garantizar la presencia de las demás lenguas en Radiotelevisión Española. Y esto no es una molestia. Repito, no es una molestia. Dejémonos de tapujos y seamos claros. En la Constitución se habla de la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas. Yo pido a los diputados del Grupo Socialista y del Grupo Popular que afronten y que aprueben dar, con claridad, impulso a la continuidad de Radio 4. Es necesario hacerlo. Sus diputados, sus delegaciones en Cataluña, la delegación del Partido Socialista en Cataluña y la delegación del Partido Popular en Cataluña, además a propuesta del Partido Popular de Cataluña, impulsaron una resolución para garantizar la continuidad de Radio 4. Y no nos vale aquello que ustedes proponen, que Radio 4 va a hablar con los gobiernos autonómicos, no nos sirve, porque no es obligación de los gobiernos autonómicos garantizar Radio 4; es obligación del Gobierno español mientras sigamos perteneciendo a España. Si pertenecemos a España, que nos garanticen una Radio 4 pagada con nuestro dinero, con el dinero público de todos los ciudadanos. Nosotros pedimos que se haga un esfuerzo, un esfuerzo de creerse la Constitución o de no creérsela. Cuando ustedes hablan de partidos constitucionalistas, tienen el ejemplo para demostrarlo. Por tanto, les pido que sean coherentes con sus partidos respectivos, con sus delegaciones en Cataluña, que estuvieron a favor de la continuidad de Radio 4 votando la proposición no de ley que presentamos. No podemos aceptar la propuesta que nos ha hecho el Grupo Socialista, porque nos parece que lo que nos propone es lo que ya tenemos. Queremos dar un impulso definitivo a garantizar la continuidad de Radio 4 y de las desconexiones y que la presencia del catalán, del gallego y del euskera, sea una obligación del Ente Público Radiotelevisión Española. Vale más gastarse el dinero en cultura y no en contar mentiras y en aprender a bailar. Hay otras formas de gastarse el dinero público de todos los ciudadanos.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Puig.
Defensa de las enmiendas presentadas a la proposición no de ley, en un turno de cinco minutos. Grupo Parlamentario Popular, señora Montesinos.

La señora MONTESINOS DE MIGUEL: Gracias, señor presidente.
Nunca deja de sorprendernos el diputado Joan Puig y en esta ocasión menos todavía, porque nos hace la reflexión de que reconozcamos y acatemos lo que dice la Constitución. Claro que sí. Eso es lo que deberían hacer ustedes en más de una ocasión. Lo que queda bien claro es que el Partido Popular no solamente ha defendido las lenguas en la Comunidad de Cataluña, en la Comunidad Valenciana, en la Comunidad gallega o en la Comunidad vasca, sino que hasta la fecha ha dado un apoyo cerrado con respecto a la permanencia y al impulso de Radio 4 en Cataluña. Claro que fue iniciativa nuestra y nosotros —yo se lo he mantenido a usted— les hubiéramos aprobado ese punto de esa autoenmienda, pero lo que ustedes han planteado ha sido un guirigay. Por una parte presentan ustedes una proposición no de ley que hace referencia a las Islas Baleares y por otra a la Comunidad Valenciana.
Nosotros, desde el primer momento, les hemos dicho que la referencia a las Islas Baleares se la íbamos a aprobar, que compartíamos ese planteamiento, a pesar de que en muchas ocasiones no compartiésemos los criterios que allí se utilizaban de forma sectaria para los tiempos y los contenidos que se daban, pero siempre hemos estado a favor del impulso de los centros territoriales, de Radio 4, de todos los centros de producción sin excepción y, gracias a la necesidad, a la permanencia y a la persistencia del Grupo Parlamentario Popular, aunque de forma escueta, se ha recogido. Lo que no vamos a aceptar en ningún caso —se lo vengo diciendo día tras día— es que ustedes confundan la Comunidad catalana y una lengua que le es propia y absolutamente respetable y digna para nosotros con la que hace referencia a la Comunidad Valenciana. Nuestra denominación no es País Valencià; nuestra denominación, como muy bien dice su Estatuto, y no solamente su Estatuto, sino la reforma del mismo, que se mantiene en la misma línea, es Comunidad Valenciana. En segundo lugar, la lengua que nos es propia y que los valencianos nos hemos dado es el valenciano. Le recuerdo que ya en el siglo XV se publicó Tirant lo Blanc íntegramente en valenciano. Por tanto, respete usted lo que dicen los estatutos de autonomía, si quiere usted que se le respete como grupo, pero empiece por respetar a un pueblo que es soberano, que en este caso es el pueblo valenciano, que ha decidido cuál debe ser su denominación y cuál debe ser su lengua. Y deje ya de querer conquistar, de una forma torticera, territorios que le son ajenos, deje ya de utilizar prácticas absolutamente imperialistas sobre otros territorios que no son los suyos, y sea respetuoso con lo que cada grupo y con lo que cada comunidad ha decidido para sí.
Lo que nosotros no vamos a aceptar en ningún caso —insisto— es una injerencia tan burda y ruin, que demuestra una falta absoluta de respeto hacia la lengua valenciana, que nos es propia a los ciudadanos de la Comunidad Valenciana, además de ser oficial, como expresa nuestro Estatuto de Autonomía. Es un objetivo disparatado —insisto— pretender someter el valenciano y amordazar el sentir del pueblo valenciano. Así es, porque —insisto— la Comunidad Valenciana existe y la lengua valenciana existe. Por tanto, en ese camino no nos va a encontrar. Lo que la inmensa mayoría de los ciudadanos valencianos quieren es seguir apoyando, usando y aprendiendo su propia y diferenciada lengua y no pueden entender que un Gobierno, como quiere Esquerra Republicana, utilice los medios públicos de comunicación, como Radiotelevisión Española, para ofrecerles espacios y programas dirigidos a ellos en una lengua muy importante y muy valiosa como es el catalán, pero que no pertenece a nuestra comunidad, a la Comunidad Valenciana.
Insisto, todo lo que sea potenciar los centros territoriales lo hemos venido defendiendo y así lo seguiremos haciendo; todo lo que sea impulsar Radio 4, lo hemos defendido, y lo seguiremos defendiendo, aquí y en Cataluña, porque si alguien tiene un discurso único en este caso es el Partido Popular, mientras que otros grupos y otros partidos hablan de una forma en Cataluña y de otra forma muy diferente en este Congreso y en este hemiciclo. Nosotros, todo lo contrario, tenemos el mismo discurso allí que aquí, porque somos el Partido Popular o el Grupo Popular. Insisto en que hubiéramos apoyado gustosamente la enmienda que hace referencia a impulsar la continuidad de Radio 4 en Cataluña y nos hubiera encontrado, como nos ha tenido siempre, porque también han sido iniciativas propias, en el impulso a los diferentes centros de producción, a los centros territoriales de cada comunidad autónoma y a las delegaciones provinciales, pero esas actitudes —que ya les son propias y a las que de alguna forma, a estas alturas, ustedes ya deberían haber renunciado—, que son, como le decía anteriormente, el imperialismo y pretender conquistar territorios ajenos, deberían ustedes aparcarlas por el bien de Cataluña, por el bien de los catalanes y sobre todo por dar un uso como corresponde a Radiotelevisión Española y no un uso partidista y torticero, como pretenden ustedes.
Muchas gracias. (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Montesinos.
Izquierda Unida, señora Navarro, por favor.

La señora NAVARRO CASILLAS: Gracias, señor presidente.
Señora Montesinos, en el País Valenciano no se ha decidido lo que no se les ha preguntado. Un referéndum, que el pueblo se manifieste, porque ustedes tienen una mayoría, pero no son todo el País Valenciano. El País Valenciano somos muchos más, somos también nosotros, somos Esquerra Unida, que tenemos una posición distinta. Perdóneme, si hay que respetar el Estatuto, ¿no habla el estatuto de la Academia Valenciana de la Lengua? ¿No ha reconocido en un dictamen la Academia Valenciana de la Lengua la unidad lingüística? ¿Por qué no respeta usted el Estatuto? Pero voy mucho más allá, ¿por qué no respeta usted la realidad, la verdad objetiva, que es que el valenciano y el catalán son una misma lengua? Por favor, dejen de intentar engañar a la gente. Y, Dios mío, este discurso imperialista que nos ha venido a contar aquí. La unidad lingüística no es conquistar nada, no tengan miedo, que no van a venir los catalanes cabalgando hacia el sur para conquistar el País Valenciano. No, señor; no se trata de eso. No engañe a la gente. Se trata sencillamente de reconocer que tenemos y disfrutamos de una misma lengua, como hace Baleares en su Estatuto. Por cierto, ¿intenta Baleares ser conquistada —les Illes Balears— por Cataluña? No, ¿verdad? Pues en su Estatuto reconocen que hay una unidad lingüística y lo que debería tener el Estatuto valenciano es un reconocimiento explícito de esa realidad. Dejen de intentar manipular a la gente y de dar pasos hacia atrás y pasos hacia el secesionismo lingüístico, porque ustedes ni siquiera creen en el valenciano, lo llamen valenciano o lo llamen catalán, porque no lo utilizan, porque no lo hablan, porque no creen en él, porque para ustedes gobernar en el País Valenciano es otra cosa, es negocio y corrupción, que es a lo único a lo que se dedican. (Una señora diputada: ¡Pero eso qué es!—Protestas.)
Entrando en la proposición no de ley que se debate, debo decir que vamos a votar afirmativamente, porque compartimos la inquietud que manifiesta. A través de nuestra enmienda, hemos pretendido incardinar dentro de la proposición no de ley las PNL ya aprobadas por el Parlamento e incluso la moción de Izquierda Unida aprobada por unanimidad por esta Cámara. En Izquierda Unida lo que queremos es que Radiotelevisión Española sea un gran servicio público, un gran servicio público para todos, y para ello tanto los centros territoriales como las desconexiones de Radio Nacional son fundamentales. Estas han de ser un reflejo de la realidad plurinacional y plurilingüística de la que disfrutamos. Pero, señorías, este debate ya lo hemos tenido. Ahora lo necesario es que se cumplan las iniciativas que se han aprobado en esta Cámara, ahora lo que hace falta es que las propuestas que hemos dirigido al Gobierno y al Ente Público RTVE sean una realidad, que lo aprobado por estos sea un reflejo de lo que aquí estamos demandando. Eso es lo necesario para esto y para todo, porque el grado de iniciativas que se aprueban en esta Cámara y que se ejecutan por el Gobierno es muy escaso. Requerimos suficiente personal y desconexiones territoriales para garantizar el acceso a la información en lengua propia y sin las manipulaciones, absolutamente enfermizas, a las que nos somete Canal Nou. Porque quien manipula no es ni el ente territorial del País Valenciano ni Televisión Española; quien manipula y quien nos quiere intoxicar permanentemente es Radiotelevisión valenciana, es Canal Nou. Y esto es lo que les debería dar vergüenza, si la tuvieran. Dejar la emisión del centro territorial en 30 minutos, señorías del Grupo Socialista, no es modernizar ni solucionar deficiencias estructurales o de organización. (Rumores.) Es sencillamente reducir el servicio y por tanto perjudicar de este modo a los ciudadanos. Las decisiones no se han adoptado preocupados por la rentabilidad social ni cultural. Y ese ha de ser el objetivo de todas las decisiones que se adopten. En el caso de Radio Nacional se ha apostado por el centralismo. Tenemos que recordar que para tener una buena radio, que la gente escuche, hay que invertir en esa radio, hay que poner los medios suficientes para tener una radio propia, una radio que emita en lengua propia, para que podamos conocer las noticias de nuestro territorio. Por tanto, demandamos contenidos regionalizados y demandamos una Radiotelevisión que sea reflejo de lo que somos, reflejo de lo que es el Estado español y reflejo de lo que son cada una de sus comunidades autónomas.
Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Navarro. (La señora Montesinos de Miguel pide la palabra.) Señora Montesinos.

La señora MONTESINOS DE MIGUEL: Quisiera referirme a la intervención de la señora Navarro, en el sentido de que ha dicho dos verdaderas barbaridades y aberraciones. Una, que el Partido Popular, el Gobierno de la Comunidad Valenciana, se limita a lo que se limita y eso es rigurosamente falso. Además, me parece que ha quedado…

El señor PRESIDENTE: Señora Montesinos, es el presidente el que administra o no las alusiones. Entiendo que usted está pidiendo un turno por alusiones.

La señora MONTESINOS DE MIGUEL: Efectivamente, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: El presidente entiende que usted lleva razón. Proceda a responder a estas alusiones.

La señora MONTESINOS DE MIGUEL: Muchas gracias, señor presidente.
En primer lugar quiero decir a la señora Navarro que la definición que ha hecho de la política del Partido Popular en la Comunidad Valenciana es rigurosamente falsa, que es una burda mentira y una utilización de la tribuna en beneficio, supuestamente, del que es su partido, porque lo que queda bien claro es que la Comunidad Valenciana, desde el año 1995, en que gobierna el Partido Popular, ha mantenido un gran avance. Si fueran ustedes los que gobernaran, lo que habrían conseguido hubiera sido llevarnos a las cavernas. Hoy, la Comunidad Valenciana está a la cabeza del resto de las comunidades, no solamente en materia de empleo, sino en cualquiera de los temas que usted y yo queramos que se debatan. (Rumores.—El señor Campos Arteseros pronuncia palabras que no se perciben.) Sobre todo, en lo que hace referencia a Canal Nou, porque desde Canal Nou —perdón, señor presidente— se ha defendido el uso de la lengua valenciana, que nos es propio. Doña Isaura Navarro, por si no lo sabe a estas alturas, los valencianos y las valencianas nos dimos un Estatuto; en ese Estatuto se habla de que la lengua oficial es el valenciano, la cooficial junto con el castellano. Y en esta Cámara, usted lo recordará, se votó, porque esta Cámara es soberana y representa a todos, ese Estatuto, como se votó en la Comunidad Valenciana, y en ese Estatuto se dijo sí a la oficialidad del valenciano. Por tanto, no utilice de forma torticera este micrófono para hacer esa defensa numantina de lo que no es propio para la Comunidad Valenciana y de lo que al fin y al cabo es una… (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, muchas gracias. (La señora Navarro Casillas pide la palabra.)
Señora Navarro, lo lamento profundamente, pero la Presidencia ha estimado que en su intervención usted ha añadido un elemento donde en cierta manera imputaba un comportamiento determinado a un grupo parlamentario, y el presidente, en función de los poderes que le atribuye el Reglamento, ha considerado que la señora Montesinos tenía derecho a un turno de alusiones. Es todo. Yo les rogaría que, en la medida de lo posible, tengamos los plenos con un poquito más de calma y de tranquilidad. Probablemente eso sea mucho más útil que proceder a este tipo de debates que a mí particularmente, como presidente, saben que no me gustan.
Grupo Socialista. Señor López águeda tiene la palabra por cinco minutos.

El señor LÓPEZ ÁGUEDA: Gracias, señor presidente.
Señorías, los mítines se dan en las plazas de toros y no en el Congreso de los Diputados. (Aplausos.) Yo lo lamento, señor Puig; verdaderamente lo lamento. Intenté ayudarle con una enmienda, que seguro que hubiera generado el consenso de toda la Cámara, pero lamentablemente se ha demostrado que usted no pretendía sacar adelante una iniciativa a favor de Radio 4, sino hacer aquí un guiño electoralista; claro que para eso también hay que saber hacerlo. (Aplausos.) Me dan ustedes la oportunidad de hablar de la reforma de Radiotelevisión Española, una reforma que —lo he dicho en más de una ocasión— era urgente, necesaria y valiente, porque hasta ahora todos los Gobiernos de la democracia habían prometido hacerla y solo este ha tenido la valentía de hacerla. Añado hoy una característica a esta reforma, una reforma que ha sido consensuada, aunque parezca mentira escuchando a algunos diputados, con tres consensos básicos: consenso político, porque la Ley de Radiotelevisión Española ha sido aprobada en este Parlamento por todos los partidos, menos por el Partido Popular; consenso social, porque todos los ciudadanos españoles venían demandando una reforma que garantizara el futuro de Radiotelevisión Española, de hecho estaba en el programa electoral de todos los partidos, aunque solo uno lo ha llevado a la práctica; y consenso laboral, señorías —lo olvidan algunos de ustedes en sus intervenciones—, porque tras la firma por todos los sindicatos, en el mes de julio, de este plan de viabilidad que hoy discutimos aquí, un reciente referéndum, como ustedes conocen, ha hecho que se ratificara ese acuerdo por los trabajadores de Radiotelevisión Española con un 82 por ciento de síes y tan solo un 9 por ciento de noes. Por tanto, amplio consenso en esta reforma. Por cierto, señor Puig, si no recuerdo mal, concretamente en Cataluña el dato de este referéndum es del 82 por ciento a favor. El 82 por ciento de los trabajadores de Radiotelevisión Española en Cataluña están a favor de este plan y solamente el 9 por ciento está en contra. Como decía, era una reforma necesaria, urgente, complicada, valiente y con un final feliz, a pesar del tono de algunos.
Señorías, hemos discutido largo y tendido durante la tramitación de la ley sobre las posibilidades de que Radiotelevisión Española ejerza un papel vertebrador y de cohesión territorial, potenciando el uso de las distintas lenguas del territorio español. Y así ha sido. Hemos mejorado mucho esa ley en este Parlamento, con enmiendas, algunas de mi grupo, que por cierto han tenido el consenso de todos los grupos. Hemos mejorado esa ley para que garantice el uso de las distintas lenguas del Estado. Por tanto, no solamente la Constitución, con la que estamos de acuerdo, señor Puig, sino la propia Ley de Radiotelevisión Española apuestan por defender el pluralismo lingüístico en España. En segundo lugar, el Gobierno ha aprobado, con el apoyo —como he dicho— de todos los sindicatos, un plan que garantiza una estructura territorial adecuada. Y permítame recordarle, señor Puig, que Radiotelevisión Española cuenta, además de con un centro territorial por comunidad autónoma, con tres centros de producción: uno en Madrid, otro en Cataluña, en Sant Cugat, y otro en Canarias. Usted sabe bien, señor Puig, que esta reforma es toda una oportunidad para Cataluña, porque el centro de producción de Sant Cugat pasará a producir mucho más para Radiotelevisión Española. Por tanto, esa es la realidad: mucha más carga de trabajo, mucha más producción en el centro de Cataluña. Pero no solo es eso; tratan ustedes de hacer el discurso demagógico de la reducción del catalán en Cataluña. Permítame que le dé datos. A partir de ahora, tras el plan de viabilidad de Radiotelevisión Española, aparte de un informativo de 30 minutos diarios íntegramente en catalán para Cataluña contaremos con, de lunes a viernes, en Radio Nacional, entre 75 y 80 minutos diarios de información en catalán, en Radio 1 —no en Radio 4, que tiene 8.000 oyentes, sino en Radio 1, que cuenta con muchos más oyentes—, y además 14 minutos de información provincial; los sábados y domingos, 50 minutos de información territorial por Radio 1 y Radio 5, también en catalán. Esta es la realidad, señor Puig, esta es la realidad. En todo caso, estábamos a favor de ampliarlo. Decía usted antes que treinta años después. Pues sí, treinta años después. Es verdad que han pasado treinta años, y por eso hay que actualizar también Radio 4, y por eso hoy aquí, cuando usted pide coherencia, le voy a decir lo que es coherencia. Coherencia es lo que ha dicho el señor Montilla en Cataluña, y es que cuando sea presidente de la Generalitat Radio 4 tendrá un futuro garantizado en Cataluña, no tenga usted ninguna duda, señor Puig. No se preocupen porque Radio 4, por supuesto, va a tener un futuro y va a tener una solución, y va a venir de la mano del Partido Socialista de Cataluña, qué casualidad.
En definitiva y para finalizar, lamento que no se haya podido aprobar esta enmienda. Lamento también el espíritu de estas intervenciones al final; intentaba corregirlo con la enmienda. Y permítame que le diga una cosa solo, señora Montesinos. Es verdad que el Gobierno de la Comunidad Valenciana está a la cabeza de algo; es verdad. Antes era el segundo, pero como hemos reformado Radiotelevisión Española ahora Canal Nou es la campeona de la manipulación y de la deuda en la radiotelevisión pública. (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor López.
Por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra el señor Rodríguez.

El señor RODRÍGUEZ SÁNCHEZ: Gracias, señor presidente.
El Bloque Nacionalista Galego va a apoyar la proposición de Esquerra Republicana. Lo hacemos porque somos conscientes de que está habiendo una involución en el terreno comunicativo en cuanto a los deberes y competencias del Estado a la hora de asumir un papel de defensa del pluralismo lingüístico. Desde el año 1992 hasta hoy ha habido, sin duda, un proceso que aunque primero afectó a comunidades autónomas como Galicia, ahora culmina de forma generalizada y con especial incidencia en Cataluña. He dicho que afectó especialmente a Galicia porque, en Galicia, existía Radio 4 emitiendo en lengua gallega y, coincidiendo con el 5o aniversario de la conquista de América, la eliminaron radicalmente, a pesar de que tenía un porcentaje de audiencia muy superior al que tiene Radio 4 en Cataluña. Ahora va a haber una nueva restricción de espacios en lengua gallega. Por cierto, hubo unas emisiones de Radio Nacional de España, con desconexiones, que tuvieron un éxito notorio y que aumentaron grandemente la audiencia precisamente desde que se realizaron en lengua gallega. Pensamos que esta tendencia es negativa y va a conducir a una mayor centralización de los contenidos informativos y, por supuesto, a un debilitamiento de las políticas de normalización en los territorios que hablan una lengua distinta del español.
En relación con la problemática que tanto preocupa al Partido Popular sobre la unidad de la lengua, hoy hemos tenido un ejemplo muy explicativo y muy evidente cuando escuchábamos al señor presidente de la República Portuguesa. Nadie que tenga un mínimo de objetividad, al margen de su ideología política o de cómo quiera determinar la existencia de las lenguas desde sus posiciones ideológicas, puede dudar de que la lengua que yo hablo y la del señor presidente de la República Portuguesa son exactamente la misma, solamente con algunas diferencias fonológicas derivadas de que yo hablo una lengua que está más españolizada que la del señor presidente de la República Portuguesa. Negar la unidad del gallego y del portugués, aunque hoy lo hagan algunos académicos por motivos políticos —nunca lo hicieron, ni siquiera en la España franquista—, es un error desde el punto de vista de la vitalidad de la propia lengua y del reconocimiento de una verdad objetiva; sería lo mismo que negar que el presidente Chávez, de Venezuela, no habla castellano simplemente porque tiene una fonología y un léxico diferentes al de un campesino o al del presidente de la Comunidad de Cantabria. Esto sería bueno tenerlo en cuenta también respecto a la problemática del valenciano y del catalán, que sin duda —y yo no me quiero meter en que después las prácticas políticas sean o no correctas— forman parte de un sistema lingüístico evidentemente común desde el punto de vista de la objetividad lingüística y filológica. Otra cosa son los factores sociales e ideológicos, que comprendemos que hay que tener en cuenta, pero siempre en beneficio de esa unidad.
Por todos estos motivos y porque, además, la moción de una forma incoherente pero acertada tiene una enmienda de adición sobre que la estructura territorial del futuro diseño de Radiotelevisión Española se adapte al pluralismo lingüístico, y por tanto valga para promover todas las lenguas oficiales en el Estado español, es por lo que vamos a apoyarla.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Rodríguez.
Por el Grupo Parlamentario Vasco (PNV) tiene la palabra el señor Beloki.

El señor BELOKI GUERRA: Gracias, señor presidente.
Señor Puig, vamos a apoyarle, en cierto sentido vamos a apoyarles. Íbamos a apoyarles en lo que ustedes dijeran, de forma que vamos a apoyar lo que usted propone, lo que usted modifica, lo que otros añaden; todo lo vamos a apoyar. Pero le digo de inmediato con la misma claridad que no me espero nada, no espero nada de esta proposición no de ley, no espero nada ni aunque resultara aprobada, y permítame esta franqueza. No se trata solo de que no espere de una proposición no de ley más o menos, es que yo no me espero nada del Estado plurilingüístico y pluricultural del que tanto se habla. No me lo creo; se lo digo con toda la claridad del mundo. Vivimos tiempos en los que estas son expresiones fáciles, muy al uso, pero sinceramente ni yo ni mi grupo esperamos nada. Esto del plurilingüismo es para exigírselo a usted, es para exigírselo a Paco, es para exigírmelo a mí, pero a nadie más. A los que ya somos se nos exige serlo, pero para los otros no hay obligaciones, ni aquí ni allí, en muchos casos. De forma que puede decir lo que quiera la Constitución desde su preámbulo; pueden decir lo que sea los estatutos, el de Galicia, el nuevo suyo, el viejo de Gernika; pueden decir lo que sea las leyes que han hecho ustedes sobre el catalán, las que han hecho los gallegos sobre el gallego, las que hemos hecho nosotros sobre el euskera. No se las han leído o, dicho de otra forma, se las han leído a conveniencia, de una forma absolutamente discrecional, selectiva y caprichosa. Este es el caso de Radiotelevisión Española; ha sido el caso de Radiotelevisión Española durante treinta años. Ustedes algo habían logrado en estos treinta años y usted, con razón, dice: Virgencita que al menos no vaya para atrás. Nosotros no habíamos logrado nada, pura miseria. Hemos estado con un modelo que, como lo calificaba la directora general, ha sido mastodóntico y costoso para algunas cosas, porque en otras no se han gastado nada. En el tema del euskera es una pura miseria y a cualquiera se le puede demostrar. La suma de los treinta años, nada de nada. De forma que yo no tengo esperanza.
Es cierto que alguien pudiera pensar que la ocasión la pintan calva, ya que estamos supuestamente ante un nuevo modelo de Radiotelevisión Española. Podría ser una magnífica ocasión, pero usted, señor Puig, ¿ha asistido a algún debate serio sobre el plurilingüísmo de Radiotelevisión Española en orden al futuro mientras hemos estado haciendo esta ley? Yo no; yo no he asistido a un debate serio. De forma que cuando dice la directora general que la nueva televisión arranca sin lastres ni servidumbres yo no me lo creo. Arrancará sin el billón de deuda si el Estado se lo perdona, pero arranca con todos los lastres y todas las servidumbres de una forma de hacer que no se ha debatido y que, por lo mismo, no hay ni la más mínima garantía de que vaya a ser de forma distinta a como ha sido en los últimos treinta años.
Insisto, pues, en que yo le apoyo y apoyaré lo que usted desee, pero no me creo absolutamente nada. Usted debe tener más esperanzas porque ustedes algo han logrado, y de lo que han logrado desean que al menos eso se mantenga. Yo le apoyo, pero mi desesperanza sobre el Estado pluringüístico y cultural, que es franca y total —se lo digo con toda claridad—, que nadie la confunda con una falta de esperanza sobre el porvenir del euskera. Esa es otra proposición no de ley que no voy a presentar aquí, la tendremos que desarrollar entre nosotros donde podamos, con nuestras fuerzas y nuestra voluntad. Mi esperanza —hasta donde la tengo— para el futuro del euskera reside en otra parte que no es aquí.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Beloki. Finalmente, CIU, señor Vilajoana.

El señor VILAJOANA ROVIRA: Señor presidente, señoras y señores diputados, señor Puig, no le sorprenderá que le diga que vamos a apoyar su proposición no de ley, y lo vamos a hacer porque estamos de acuerdo con el contenido de la misma y porque además es muy similar. Las enmiendas que usted ha introducido tienen ese objetivo que manifestaba: acercarse a una proposición no de ley que presentamos y debatimos en la Comisión de control parlamentario el 9 de mayo de 2006 y que fue aprobada por unanimidad de todas las fuerzas políticas. Por tanto, como lo que usted defiende es una cosa que ya hemos aprobado en la Comisión parlamentaria de Radiotelevisión Española, y es también el contenido de una proposición no de ley que presentamos Convergència i Unió, Esquerra Republicana, Iniciativa per Catalunya Verds e Izquierda Unida, el sentir común es que lo que ha de hacer la Corporación Radiotelevisión Española es cumplir la ley. ¿Qué ley? Primero, la Constitución, que marca que una de las obligaciones de los servicios públicos de televisión es fomentar la pluralidad, que pasa por la pluralidad cultural, lingüística y territorial que tiene el Estado español, y fomentar la cohesión territorial. Esto también lo marca la nueva ley que aprobamos en esta Cámara y que define el nuevo ente de la Corporación Radiotelevisión Española, que en su artículo 3.2 e) vuelve a fijar como una función clave del servicio público promover la cohesión territorial, la pluralidad y la diversidad lingüística y cultural de España. Por este motivo vamos a apoyar esta proposición no de ley.
Se lo planteamos también a la directora general de Radiotelevisión Española el pasado miércoles y, a pesar de eso y de lo que ha dicho el señor López —al que he escuchado con atención y creo que lo dice de muy buena fe—, nos dijo que no nos preocupáramos, que aunque había una reducción estos objetivos se cumplirían. Es verdad que nos dijo que estaba garantizado que Sant Cugat sería un centro de producción y que produciría el Canal 24 Horas de deporte, los programas infantiles; dijo también que Canarias tendría asimismo su centro de producción y, por supuesto, Madrid. Estamos seguros de que esto será así. También nos dijo que habría desconexiones, pero lo que yo comenté es que el que haya una desconexión al día está bien, que está muy bien esta diversidad lingüística que pasa por el gallego, por el vasco, por el catalán y por el catalán que se habla en Valencia. Señora Montesinos, con perdón, el catalán que hablamos en Cataluña lo llamamos catalán, en las Illes Balears el catalán que hablan lo llaman catalán, y lo que dicen la Academia Valenciana de la Lengua y el Tribunal Supremo es que el catalán que se habla en Valencia es el mismo, aunque ustedes han dicho en el Estatuto que se llama valenciano, y yo lo respeto absolutamente. Señora Montesinos, le voy a decir una cosa que un día podemos hacer. Si usted y yo nos vamos a París, a una gran universidad como es la Sorbona, y usted se matricula de valenciano y yo de catalán, ¿sabe que nos encontraremos en el mismo curso, en la misma clase y con el mismo profesor? ¿Sabe qué quiere decir esto? Que el catalán y el que ustedes hablan en Valencia, que en el Estatuto lo llaman valenciano, es la misma lengua. Punto. Esto es, señora Montesinos, solamente para su información y para que conste en el «Diario de Sesiones».
Volviendo a la proposición no de ley, en cuanto a Rádio 4, señor López, usted ha dicho que el señor Montilla lo va a arreglar. La que debe arreglarlo es la Corporación Radiotelevisión Española; es la que lo debe arreglar. Luego, el Gobierno de Cataluña que decida el pueblo que ha de regir Cataluña, que lo decidirá el 1 de noviembre, hará lo que pueda o lo que sea, pero que quede claro, señor López —y esto también se lo dijimos a la directora general—, que no vale decir que en Cataluña hay una magnífica televisión autonómica —cosa que es verdad—, y que en Cataluña hay un sistema de radio pública y privada en catalán muy ponente —es verdad, señor López—, pero también es verdad que Ràdio 4 ha hecho una gran labor en la historia de la radiodifusión de este país y que es, entrecomillas, un problema que ha de resolver Radiotelevisión Española intentando buscar una solución de futuro en esta línea. Por todo esto, señor López, nosotros —repito— apoyamos esta proposición no de ley, pero nos gustaría que por fin Radiotelevisión Española asuma de verdad el hecho de que Rádio 4 es un problema de Radiotelevisión Española, que lo creó y lo debe solucionar.
Dicho esto, nosotros siempre somos partidarios de que el que decida el pueblo de Cataluña que gobierne Cataluña será capaz de dialogar y de buscar una solución, pero repito que la responsabilidad y la solución deben partir de quien creó esta emisora —muy bien creada—, de quien la ha desarrollado y que ahora ha de buscarle una solución de futuro para esta gran emisora que está dirigida y realizada por grandes profesionales.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Vilajoana.
Señor Puig, por favor, su posición respecto a las enmiendas.

El señor PUIG CORDÓN: Gracias, señor presidente.
Nuestro grupo va a aceptar las enmiendas de los grupos plurilingües, la de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds y la autoenmienda de Esquerra, y va a rechazar las enmiendas de los grupos monolingües, la del Partido Socialista y la del Partido Popular.
Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias.
Llamamos a votación. (Pausa.)
Señorías, vamos a votar la proposición no de ley del Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana sobre el mantenimiento y potenciación de la programación en catalán en Radiotelevisión Española, con la incorporación de la propia enmienda de Esquerra Republicana, más la de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds.
Comienza la votación.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 300; a favor, 28; en contra, 272.

El señor PRESIDENT: Queda rechazada.

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