Cómo hacerle un Ta-Nehisi Coates a quien intenta hacerte un Cornel West. Segunda parte

Algunos meses antes del comienzo del intercambio que acabaría con el abandono de Twitter de Ta-Nehisi Coates, Cornel West ya había expresado públicamente su opinión acerca del escritor de Baltimore, en Facebook: Cornel West creía que la comparación con James Baldwin que había hecho Toni Morrison era desafortunada, creía que había otros escritores de la “tradición profética” que merecían mucho más la atención que Ta-Nehisi estaba recibiendo. Cornel West acusa a Ta-Nehisi Coates, tanto en el mencionado post como en la entrevista en The New York Times y en el artículo de The Guardian, de defender el neoliberalismo, al no cuestionar suficientemente la presidencia de Obama. En concreto, Cornel West cree que Ta-Nehisi Coates no ha criticado ni la política exterior ni la política económica de Obama.

 

“Who’s the “we”?” Se pregunta Cornel West ante las preguntas de The New York Times, “When’s the last time he’s (Ta-Nehisi Coates) been through the ghetto, in the hoods, to the schools and indecent housing and mass unemployment? We were in power for eight years? My God. Maybe he and some of his friends might have been in power, but not poor working people.” Ta-Nehisi Coates cree que el comentario solo muestra una mala comprensión del título de su libro We Were Eight Years in Power y contesta con ironía a través de twitter: “come on, g. it’s literally on the first page.like grapes of wrath ain’t a novel about carnivorous fruit…and Moby Dick ain’t a work of erotic fiction… and Black Reconstruction ain’t a Afrocentric home repair manual…”. Ta-Nehisi Coates recuerda las veces en las que ha criticado tanto la política exterior como la política económica de Obama, e incluso llega a justificar por qué no habla más de estas cuestiones: “Because I can’t. I can’t. And I think those people who have specialties on Wall Street and I think those people who have specialties on foreign policy probably can’t write with the depth that I can about race. … I’ve been thinking about this all my life, and I’ve been literally covering it for the past eight years”.

 

Coates parece concebir el intercambio con Cornel West, pues, primero como un mero malentendido (de ahí la aclaración sobre el significado del título del libro) y después como un desacuerdo de hecho acerca de sus opiniones sobre la política exterior y la economía de Obama. ¿Por qué el desacuerdo no desaparece cuando ambos puntos se aclaran? Quienes ya han tomado el bando de Cornel West en la disputa no se dan por satisfechos con las explicaciones de Coates, y el propio Cornel West tampoco parece convencido por el modo en el que su interlocutor responde a sus acusaciones. La diferencia entre uno y otro, dice Cornel West en el artículo de The Guardian, concierne más bien a la “concepción del mundo” de Coates; en el post de Facebook mencionado más arriba, West se queja de que Coates no pertenece a la tradición profética afroamericana. Para West, por tanto, no se trata de si Coates es de hecho parte de la élite que Obama ha favorecido a su alrededor (“we” en “we were eight years in power”) ni acerca de las opiniones concretas del escritor acerca de la política de Obama. Se trata más bien de la visión del mundo que tiene Coates, alguien que no cree que “el arco de la historia tienda hacia el orden”, un ateo confeso a quien con frecuencia se tilda de “pesimista”. Esta diferencia en el modo de mirar al mundo es señal de un desacuerdo profundo, uno en el que la discusión se centra en los estándares que apoyan nuestros juicios, más que en los juicios mismos. Coates y West parecen, por tanto, concebir de manera distinta el desacuerdo en el que se ven involucrados. Se encuentran, por tanto, en una situación de desacuerdo cruzado.

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